1.CRÓNICAS DE UNA CRISIS. EL ENGAÑO PROGRAMADO.LO QUE PAGAMOS POR EXISTIR. LA CRISIS DE ESPAÑA HA SIDO POR UN EXCESO DE ROBO

Os presento una información que debería tener presente todo el mundo. Es impactante ver el nivel de robo legal que practica esto que llamamos democracia. Ahi van las cifras que os pondrán los pelos de punta:
los partidos políticos (todos) nos transmiten el mensaje, expresado de una u otra manera, de que “ir a votar es ejercer un derecho democrático”, como si no ir a votar no fuera ejercer el mismo derecho. Apelan a las emociones para hacernos sentir menos libres si no participamos en la Timocracia que nos tienen montada, “sé libre, vota” (¡viva la libertad!).

Lo que no saben muchos ciudadanos es que los partidos cobran por cada habitante, y también por cada nombre reflejado en el censo electoral, que los partidos políticos además cobran dinero por cada voto que se deposite en las urnas. Muchos ciudadanos no saben que quieren que votemos porque los partidos no cobran, en este concepto, por el ciudadano que no va a votar.

Cobran y cobran y todo lo que cobran lo tienen que pagar también los ciudadanos de los mil euros o menos, a los que se pretende movilizar.

No nos referiremos ahora a otras elecciones por no embrollar, pero es similar. Prestaremos atención aquí a las elecciones generales y a lo que cobran los partidos políticos, a como nos dejamos saquear. Veamos…

El artículo 2 de la Ley Orgánica 8/2007, de 4 de julio, establece la financiación de los partidos políticos mediante recursos privados y recursos públicos. Extraemos de él los siguientes fragmentos (en cursiva):

Recursos procedentes de la financiación privada

a) Las cuotas y aportaciones de sus afiliados.

b) Los productos de las actividades propias del partido político y los rendimientos procedentes de la gestión de su propio patrimonio, los beneficios procedentes de sus actividades promocionales, y los que puedan obtenerse de los servicios que puedan prestar en relación con sus fines específicos.

c) Las donaciones en dinero o en especie, que perciban en los términos y condiciones previstos en la presente Ley.

d) Los fondos procedentes de los préstamos o créditos que concierten.

e) Las herencias o legados que reciban.”

Ya habrá pensado algún lector que esto no nos interesa a los ciudadanos en general, y que cada afiliado puede hacer con su dinero lo que quiera. ¡Faltaría más! Pero es que este fragmento es el perfecto exponente de “quien hizo la ley hizo la trampa”. No vamos a dar aquí las cifras, pero sí señalaremos que las cuotas de afiliación son una minucia; los partidos políticos (todos), en su apartado de financiación privada, cobran de nuestro sudor la gran parte del dinero que les sirve para sacarnos más (luego de forma pública).

En este apartado de financiación privada de los partidos políticos, somos ustedes y yo los que pagamos la deuda histórica que dicen que pertenece a “su propio patrimonio” porque alguien en el pasado dicen que contrajo esa deuda (ni el Pecado Original llegó tan lejos); somos ustedes y yo los que pagamos más impuestos porque los ricos hacen donaciones a los partidos para desgravar y los donantes ya las cobrarán en especies y enchufismos; somos ustedes y yo los que pagamos “los beneficios procedentes de sus actividades promocionales”, tales como “Come manzanas. Gobierno de España”, por poner un ejemplo; somos los ciudadanos los que, por gestión y orden gubernamental, pagamos cada vez más gastos y comisiones a los bancos para que sean condonadas las deudas de los partidos políticos, “procedentes de los préstamos o créditos que conciertan”.

Somos los contribuyentes los que pagamos este concepto privado a todos y cada uno de los partidos políticos.

Pero pasemos a lo público.

Recursos procedentes de la financiación pública

Por abreviar, no por falta de interés, que lo tiene y mucho (sobre todo en cuanto a ventajas económicas y definición de los “Territorios Históricos Vascos”), seleccionamos solo el apartado siguiente:

e) Las aportaciones que en su caso los partidos políticos puedan recibir de los Grupos Parlamentarios de las Cámaras de las Cortes Generales, de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas, de las Juntas Generales de los Territorios Históricos vascos y de los grupos de representantes en los órganos de las Administraciones Locales.

O sea, esto lo cobran también de nuestros impuestos, del trabajo de los que no llegan a fin de mes y son llamados a movilizarse para que los políticos reciban las siguientes subvenciones.

Subvenciones para Elecciones de Diputados y Senadores (Elecciones Generales)

Según marca la Ley, para tener derecho a este tipo de subvenciones (varias de las estatales) alguno de los candidatos presentados por la formación política debe resultar elegido.

Razón más que suficiente para que los pequeños partidos luchen por los votos, aunque sepan que, a efectos prácticos de lo que conocemos como “voto útil”, están facilitando que gane las elecciones el partido más contrario a lo que los del partidillo en cuestión defienden. La utilidad económica del voto está por encima de su supuesto interés por España y de que gane el que creen que es el menos malo para nuestro país. Si no sale elegido al menos uno de su partidillo, entonces no cobran gran parte de las subvenciones estatales.

Dice la Ley que “mediante las subvenciones por gastos electorales, se subvenciona tanto los resultados obtenidos, como los envíos electorales”.

¿Qué pensaban, que el dinero salía de los partidos políticos? No, el dinero que cuestan los envíos electorales que hacen los partidos políticos los pagan los contribuyentes esos a los que llaman a movilizarse, aunque no tengan para pan y leche y aunque ya hayan pagado a todos los partidos lo que les cuesta la propaganda electoral.

También pagan los ciudadanos para que subvencionen a los partidos políticos los gastos de seguridad. Este concepto… bueno está.

Las cifras

Subvenciones a los partidos políticos por resultados electorales

Del interés por conseguir votos y por enviar a los electores a movilizarse hablan los números (éstos son de 2004, pero valen para hacernos una idea, aunque los actuales son mayores):

– Si usted vota a un partido para el Congreso, ese partido cobrará 0,69 euros por su voto, si obtiene representación parlamentaria (al menos un diputado).

– Por cada senador que usted vote, cobrará el partido 0,28 euros, si ha salido elegido como senador.

– Además el partido cobrará 18.439,05 euros por cada diputado que obtenga.

– Y por cada senador el partido cobrará otros 18.439,05 euros de subvención.

De subvención conseguida según los votos obtenidos, un dinero que a todos los partidos se lo pagamos entre todos; aunque sea usted el que ha votado a alguno de ellos, se lo pagamos todos a todos. Y encima nos piden que nos movilicemos.

El límite de esta subvención (que no de otras) “será el que resulte de multiplicar por 0,32 euros el número de habitantes correspondientes a la población de derecho de las circunscripciones donde presente sus candidaturas cada partido, federación, coalición o agrupación”. Es decisivo el número de habitantes.

¡Cobran por cada habitante! ¡Los contribuyentes pagamos a cada partido (a todos) por cada habitante que vive en España!

“Existes, luego pagas”, en palabras de Vance.

Así, por existir, por tener la opción de votar, por votar, por todo, pagamos por todo a todos; así se entiende el ansia de crear partidillos, el ansia de votos y de representación parlamentaria, de cargos (ya lo veremos), aunque vaya en contra de los intereses de España; así se entiende, pero todavía hay más.

Subvenciones por envíos de propaganda electoral

Volviendo sobre la propaganda, dice la Ley de Financiación de los Partidos Políticos que el Estado subvencionará a los partidos, federaciones, coaliciones o agrupaciones los gastos electorales originados por el envío directo y personal a los electores de sobres y papeletas electorales o de propaganda y publicidad electoral…

Se abonará 0,18 euros por elector en cada una de las circunscripciones en las que haya presentado lista al Congreso de los Diputados y al Senado, siempre que la candidatura de referencia hubiera obtenido el número de Diputados o Senadores o de votos precisos para constituir un grupo parlamentario en una u otra Cámara.

Es decir, que para propaganda electoral los contribuyentes pagamos a cada partido político que se presente en nuestra circunscripción y obtenga grupo parlamentario nada menos que 0,18 euros por cada uno de los electores (0,18 euros por elector a cada partido, interiorícenlo), aunque no vayan a votar (ya saben, si se vota, se paga además por votar) y aparte de todo lo que llevamos expuesto, ¡y lo que falta!

Dejamos aquí (por ahora) el apartado de subvenciones, aunque faltan algunas muy sustanciosas, no sin volver a señalar que entre todos los contribuyentes pagamos las subvenciones y los conceptos reseñados más arriba, de donde sale la parte principal del sueldo que los partidos pagan a sus políticos.

Creemos que está más que justificado que el saqueo electoral, practicado por los partidos políticos, debería eximirnos de la tarea de movilizarnos en campaña electoral.

Pero los políticos no cobran solo de su partido. El saqueo aumenta de manera exponencial si tenemos en cuenta –sin contar las subvenciones- lo que los españoles pagamos a los políticos profesionales, muchos de ellos, señores y señoras que no tenían oficio ni beneficio antes de obtener su cargo con nuestro voto y nuestro dinero.

No es que –como sería justo- cada político al servicio de los gobiernos cobre, por ejemplo, lo que cobraba el año anterior a ocupar el cargo, no, ni un 20% más, tampoco. Y no es que tengamos un par de diputados por partido con voz y voto porcentual respecto a su electorado; no, tampoco; tenemos 350 diputados, por poner otro ejemplo a la hora de multiplicar y hacernos una idea de hasta donde llega el arte saquear.

Veamos a continuación unos ejemplos en cifras sobre lo que, además de lo expuesto, pagamos los ciudadanos a los senadores y a los diputados de la legislatura actual. Si observan los complementos, comprenderán el interés por ocupar cargos dentro de las Cámaras.

(Omitimos las cursivas a continuación, para facilitar la lectura; varias expresiones y los datos son citas textuales del Ministerio del Interior).

LO QUE PAGAMOS EN EL SENADO

Cada senador cobra de nuestros impuestos 3.020,82 euros al mes, a los que se añaden complementos en razón de su cargo. Entre otros, los siguientes:

– El presidente de la Cámara Alta cuenta con un complemento mensual de 8.568,58 euros.

– El portavoz de cada grupo parlamentario recibe un complemento de 2.928,72 euros.

– Cada vicepresidente dispone de 4.337,67 euros al mes.

– Cada secretario cuenta con 3.802,71 euros al mes.

– Cada presidente de comisión dispone de otros 1.536,57 euros al mes.

– Los portavoces de los grupos en las comisiones suman otros 1.123,42 euros al mes.

Además, los senadores elegidos en la provincia de Madrid o designados por la Comunidad de Madrid perciben de nuestro trabajo una indemnización de 839,70 € y los demás Senadores de 1.760,75 € en concepto de gastos de alojamiento y manutención. Los senadores que no disponen de teléfono oficial perciben una indemnización mensual en concepto de gastos en telefonía móvil de 96,41 euros. A todos los Senadores les pagamos además una indemnización mensual en concepto de gastos por comunicaciones informáticas de 48,21 euros.

También, los contribuyentes les pagamos a los senadores los gastos de transporte en medio público (avión, tren, automóvil o barco), una Tarjeta Taxi para desplazamientos en Madrid con el límite de 250 euros mensuales y 0,25 euros por kilómetros en caso de utilizar vehículo propio, 150 € por día en el supuesto de desplazamientos al extranjero, y 120 € diarios en el de viajes dentro del territorio nacional en concepto de dietas por en misión oficial, etc., etc., etc…

LO QUE PAGAMOS EN EL CONGRESO A LOS DIPUTADOS

Según datos del Ministerio del Interior, además de lo que pagamos a los partidos para que paguen a sus políticos, del dinero aportado también por los contribuyentes, cada diputado cobra una cantidad básica mensual fijada en 3.126,52 euros, a los que se añaden complementos en razón de su cargo. Las cantidades que pagamos en concepto de políticos con cargo en los gobiernos españoles son astronómicas.

Como muestra de pagos mensuales, hemos reflejado los siguientes datos en una tabla para facilitar su lectura. [Aquí la tabla no cabe, asi que pongo el resultado final].

Diputados al año cobran:

55.959,12 a 69.305,32 €

Presidentes de Cámara al año cobran:

206.187,8 a 219.534 €

Cada vicepresidente de cámara (4 por cámara):

102.533,3 a 115.879,5 €x4=410.133,2 a 463.518 €

Cada secretario de la Mesa (4 por cámara):

94.782,1 a 108.128,3 € x4=379.128,4 a 432.513,2 €

Cada portavoz de grupo parlamentario:

98.396,62 a 111.742,8 €

Cada presidente de comisión parlamentaria:

78.233,88 a 91.570,08 €

La crisis de España no ha sido por falta de previsión, sino…¡POR EXCESO DE ROBO! 5.436.637 parados son la prueba.
(fuete: http://paz-digital.org/new/content/view/6684/32/)

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One Response to 1.CRÓNICAS DE UNA CRISIS. EL ENGAÑO PROGRAMADO.LO QUE PAGAMOS POR EXISTIR. LA CRISIS DE ESPAÑA HA SIDO POR UN EXCESO DE ROBO

  1. Anónimo says:

    Para muestra un botón:

    Cuando se hizo el vídeo Leire Pajín ganaba “poco”, más tarde se sumó otro sueldo más. (Menudo morro)
    A saber:

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